miércoles, 19 de julio de 2017

Les figueres i l'arquitectura tradicional

Al poeta Rafael Alberti y a su mujer les salvó una higuera ibicenca.

Pues estábamos en casa sentados, me acuerdo perfectamente, estábamos sentados en una higuera, en una de esas higueras de que te he hablado, de sombra profunda, sentados en las ramas, María Teresa y yo, y de pronto vimos - nuestra casa quedaba a unos treinta metros de la higuera-, vimos a una pareja de la Guardia Civil que llegaba a casa y que venía realmente a buscarnos (…) A nosotros nos ha salvado la sombra de una higuera ibicenca. 



Así lo cuentan Marià Castelló, Víctor Rahola y Stefano Cortellaro, en su artículo Na Blanca d’en Mestre, publicado en la revista Quaderns del Col·legi Oficial d'Arquitectes de Catalunya.

La higuera es todo un símbolo en las Islas Baleares pero especialmente en Formentera. La higuera es un árbol que nos avisa de que llega la primavera, es una explosión en verano, son olores, es un refugio, es dulzura… Y hasta nos atrevimos a decir que la higuera es una metáfora de la arquitectura tradicional, la que inspira las casas del Proyecto 14VPP Sant Ferran de Formentera.


Porque la arquitectura tradicional ha sido una referencia constante en este proyecto, no como forma, sino como manera de trabajar, desde la escasez de recursos y con lo que tienes a mano. Como ha pasado con la higueras de Formentera.

Los payeses veían que a las higueras les costaba crecer hacia arriba por culpa del viento que sopla en esta isla sin montañas. Por eso, en un momento dado, la solución fue colocar horquillas debajo de las ramas (las horquillas son como unos palos bifurcados en uno de los extremos que sostienen las ramas de los árboles y arman parras).

Con el tiempo, experimentaron que, con un solo tronco, la higuera producía muchos más higos. Además, las horquillas servían para acceder a los higos situados más arriba, y los animales y las personas encontraban una sombra para protegerse del calor. Todo eran ventajas.

Eso sí, el payés modeló la higuera respetando el árbol y el entorno, adaptándose a mejorándolo. Mirad, si no, na Blanca d’en Mestre, la higuera más impresionante de la isla.


La inspiración y la sabiduría, por tanto, nos vienen muchas veces de la arquitectura tradicional que son como unas gafas para mirar de cerca y no perder detalle.





*Fotos de las higueras, Luna Pérez Visairas.
*Foto de la promoción Proyecto 14VPP Sant Ferran, José Hevia.
*Montaje de Marià Castelló, incluido en el artículo Na Blanca d’en Mestre, junto a Víctor Rahola y Stefano Cortellaro, publicado en la revista Quaderns del Col·legi Oficial d'Arquitectes de Catalunya.

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