lunes, 26 de febrero de 2018

Life Reusing Posidonia en Madrid

Del 8 al 18 de febrero la exposición Life Reusing Posidonia se ha alojado en la Casa del Reloj, junto al recinto de Matadero, en el distrito Arganzuela de Madrid.



El día 8 inauguramos la exposició en el auditorio de la Sala Primavera con la presencia de la concejala de los distritos Arganzuela y Usera del ayuntamiento de Madrid, Rommy Arce; del director general de Energía y Cambio Climático del Govern de les Illes Balears, Joan Groizard; y de la directora gerente del Institut Balear de l'Habitatge (IBAVI), Maria Antònia Garcías, empresa pública responsable del proyecto Life Reusing Posidonia.

Solo una semana después de la presentación en Madrid, el director general y el conseller de Territorio del Govern, Marc Pons, presentaron públicamente el anteproyecto de ley de Cambio Climático de Baleares que ha tenido repercusión internacional.



Entre el público contamos, entre otros, con Arantxa Pascual, gerente de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS) con quien pudimos compartir experiencias de las actuales políticas de vivienda pública; con los técnicos del Punto de Contacto Nacional del programa LIFE, incluida Alicia González, a quien debemos agradecer la asistencia telefónica durante la redacción del proyecto en 2012, sin la cual no hubiéramos recibido la financiación; con Antonio Merino, en representación de la oficina presupuestaria del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y con la directora del centro cultural la Casa del Reloj, Josefina Rubio, a quien agradecemos la cesión del espacio por parte del Ayuntamiento.

En la mesa redonda que organizamos con motivo de la inauguración, participaron Verónica Sánchez, del colectivo n'UNDO, Alberto Nanclares, del colectivo Basurama, e Iñaki Alonso de la Asociación Ecómetro.

Verónica Sánchez expuso las líneas de trabajo de n'UNDO, un colectivo de arquitectos que se dedica exclusivamente "a la No construcción, a la reutilización y al desmantelamiento". Para n'UNDO, el reciclaje es la última opción y "el nada es más".

En general, existe un consenso sobre la necesidad de rehabilitar, si bien en España seguimos sin destinar los recursos necesarios a este sector que progresivamente debería convertirse en el principal campo de actuación de los agentes que intervienen en el sector de la construcción, desde arquitectos a promotores y constructores. Sin embargo, sigue sin existir un discurso institucional sobre la necesidad de demoler los desastres urbanísticos ejecutados durante los últimos 50 años.

Éste es el principal objetivo de n'UNDO, con ejemplos como el hotel Algarrobico o el proyecto Life Pletera, un proyecto de desurbanización y restauración de las obras de en la marisma de la Pletera que ha sido financiado por el programa LIFE+.



Preguntados por "cuál sería el mapa de recursos de Madrid", Verónica contestó sin dudar:
"La demolición de todos los desastres urbanísticos de la ciudad". Porque de ellos podríamos extraer todo el árido necesario para la rehabilitación de las obras a ejecutar durante los próximos años, así como gran variedad de materiales de construcción, tal como ha demostrado la empresa de Bruselas Rotor, que se dedica al derribo selectivo de edificios y a la venta de los componentes recuperados, del cual ya nos había hablado el Estudio Cotidiana de Sevilla. 

[ para conocer más sobre el proyecto "Deconstruction" entra en su publicación]

Desde Life Reusing Posidonia, conscientes del inmenso esfuerzo que implica modificar los modelos de producción de la edificación para adaptarnos a las exigencias de Europa y proteger las economías locales, apoyamos al cien por cien la tesis de n'UNDO que sustituye la pregunta "¿Cuál es la mejor forma de hacer?" por "¿Qué es necesario hacer?".

En este escenario de "obra nueva casi cero", la obra nueva debería dedicarse exclusivamente a cubrir necesidades colectivas y nunca en los pocos emplazamientos no urbanizados que nos quedan porque ya no hay espacio para otra casa 'Malaparte'. El gran desafío del siglo XXI es utilizar toda nuestra habilidad e imaginación para revertir la condición residual y/o marginal de todos aquellos lugares que, a priori, no elegiríamos para ubicar un proyecto.

Alberto Nanclares, de Basurama, un colectivo pluridisciplinar que lleva 17 años recordando que "eres lo que tiras", organizando talleres, colaborado en proyectos de gestión de espacios abandonados, organizando conciertos, instalaciones, etc. explicó algunos proyectos de espacio público auto-construido y auto-gestionado, como el ya extinto Campo de Cebada, en el barrio de la Latina de Madrid, que cerró sus puertas el pasado 16 de diciembre de 2017, después de 7 años de auto-gestión. De Basurama también es el proyecto Almendro 3, que podéis ver en las siguientes fotos y en este en vídeo.





Y finalmente, Iñaki Alonso, de la asociación Ecómetro, presentó su programa informático de acceso libre y código abierto (open source), que permite evaluar el valor ambiental de los proyectos arquitectónicos, así como realizar el análisis de ciclo de vida de los materiales.

Además de ser gratuito, se trata de la herramienta que incluye mayor número de indicadores ambientales, por lo que desde Life Reusing Posidonia la recomendamos a todos los arquitectos y diseñadores que estén interesados en incorporar la vertiente ecosistémica a sus proyectos.

[ En este enlace os podéis registrar para acceder a la herramienta gratuita de Ecómetro ]


Ecómetro es el programa que valora mayor número de indicadores 


















Tal como explicó Iñaki, el valor ecológico de los proyectos, es decir, su compatibilidad con el ecosistema que habitamos, no se puede afrontar desde el "sentido común" o la "lógica", ya que cada uno tiene la suya, si no que debe calcularse y medirse para establecer valores comparativos.
















De hecho, la construcción de 60.000 viviendas en Madrid durante el año 2006, mal llamado ocasionalmente como el nuevo "milagro español", ha servido de ejemplo a Life Reusing Posidonia para explicar la magnitud del problema de la contaminación derivada de la construcción de los edificios, equivalente a 900.000 piscinas olímpicas de puro CO2 irrespirable, que cubriría un área de Móstoles hasta Alcalá de Henares. Lo que nos reafirma en la necesidad de cambiar los modelos de producción y, de forma progresiva, limitar el volumen de construcción a la disponibilidad de aquellos materiales que superen las exigencias ambientales.
























Finalmente, no nos podíamos ir de Madrid sin comprar unas madalenas de las monjas carboneras, que es el único carbón que admitimos en este proyecto.
#Carbonoceroya


No hay comentarios:

Publicar un comentario